viernes, 14 de diciembre de 2007

post-it nº 39

la la laaaaaaaa...............(*)

(*)= canta la hormiguita trabajadora

miércoles, 12 de diciembre de 2007

post-it nº 17


pintar, pintaaar, pintar sin paraaaaaaaaar......
mojar y extender y vuelta a empezaaar....

sábado, 8 de diciembre de 2007

john the walrus




En un break mirando el calendario me acabo de dar cuenta de que hoy hace 27 años de aquel 8 de diciembre!



La ocasión bien merece una superentrada, ¿no?

Aquí algunos de mis favoritos :-) Entre las patillas, la sonrisa, los bailecitos, el saxo y la pedazo de canción, me mataaaaaaa!! que no respondooo!!!



Y en el segundo ese acento irresistible.....!!! jijiiir


Eso sí, que conste que en todo caso Yoko me sigue pareciendo una cucaracha!!
'Salright, 'salright.........

jueves, 6 de diciembre de 2007

oda homenaje al siete y pico

A falta de algo más de un mes para el día O, y tras un día de verdadero i-n-f-i-e-r-n-o, hoy, fecha en que además cumple 10.007 días, ella ha decidido reconciliarse con su 7. :-)
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(Porque al fin y al cabo, la ventaja de los buenos, en que aún en sus peores momentos, siguen siendo buenos...E. dixit.)
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Dedicado a los que, como el 7, me ayudaron...

martes, 4 de diciembre de 2007

relojes

"El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que antes doliera cada movimiento de la manecilla del reloj. El tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa. Incluso para mí."
S. Meyer.
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Me he comprado un reloj. A simple vista, no parece algo para contar. Pero sí lo es: hacía meses que no llevaba uno.

El último, fue el reloj de él. Me lo dio en un aeropuerto, antes de irse, en una de nuestras despedidas. Desde entonces, lo llevaba siempre: negro, sencillo, masculino... Podría ser un reloj cualquiera, pero era su reloj. Para mí, como él mismo rozándome la mano.

Después de despedirnos, la última vez, no me lo quité. Se había acostumbrado a mi muñeca. Pero de repente, poco después de que se fuera, se paró. A pesar de todo, lo seguí llevando conmigo, a las cinco y cuarto infinitas, hasta que cansada de inventarme excusas sobre el reloj parado, lo llevé al relojero. No era la pila, no tenía arreglo. Fue la señal. Volví a casa, aún con él agarrado a la muñeca, y con mucho cuidado, me lo quité.

Desde entonces han pasado ya muchos meses, y aunque tengo varios, y me encantan los relojes, sin embargo nunca fui capaz de ponerme otro.

...

Hoy, mientras hacía unos recados, le he oído llamarme desde la vitrina: "Hey, guapa, ven a verme, soy tu nuevo reloj." Me acerqué y nos quedamos mirando. Minutos después, ya en la tienda, la chica se ofreció a ponérmelo, pero quise hacerlo yo. "Clic, clic", me dijo al oído, "hay tanto por hacer".

Eran las cinco y media.
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Ahora lo llevo puesto. Es sólo mío, de nadie más. Es mi nuevo, primer reloj, y está en mi muñeca, saltando de alegría, como un loco.

:-)

domingo, 2 de diciembre de 2007

box full of letters

(o cómo una sola canción puede transformar el final de un domingo horrible en el comienzo de una buena semana) :-)



snif, ¿ por qué ya no se hacen videos así ? :-(

sábado, 1 de diciembre de 2007

escher works

(Hay ciertos grados de frikismo, que aún con Escher como causa, llegan a ser preocupantes.)




Tres gallifantes y un piso en marina d'or para el primero que me encuentre aquí las siete diferencias.